Abro los ojos, y estoy en un desierto... completamente solo.
Siento que hay algo; esa sensación cuando olvidas algo pero no sabes que.
Veo al horizonte, y lo único que puedo divisar, es arena.
el sol está en lo alto, así que decido buscar un oasis, algo que me permita sobrevivir.
Y sigo pensando, pensando y caminando, bajo el intenso sol, que he olvidado?
Estaba perdido, no encontraba mi norte, y lo único que había era soledad y olvido.
y así el sol se puso, y en medio del ocaso, decido tirarme en la arena, después de todo, de seguro estaría ahí muy largo tiempo, así qu eme tiro, y espero por las estrellas en aparecer, y espero, y espero...
Así estuve, tal vez durante minutos, horas, quien sabe?
Lo cierto es que las estrellas nunca aparecieron.
Que cielo tan triste y estúpido, sin estrellas que alumbren el cielo, sin estrellas qu enos vigilen y nos hagan creer que los sueños se cumplen, que mundo tan idiota, en el que estoy solo sin nadie que me extrañe o me busque.
Será que el brillo de las estrellas volverá? podré volver a soñar junto a ellas?
Y porque cuando camino siento bajo mis pies vidrios rotos? justo como si alguien rompiera botellas antes de yo pisar?
Será que lo que olvidé es el camino a casa? o tal vez, esta es mi penitencia por todo el mal que he hecho? pero y si todo ese mal no lo hice yo? y si me lo hicieron a mi?
Alguien que vea las marcas que dejo en la arena, por favor, debe haber alguien que vea las marcas en la arena. tal vez lo que tenga que hacer es esperar, esperar a que alguien me encuentre, pero y si se me va la vida en eso? no puedo esperar toda mi vida en esto.
Y comienzo a despesperar, los días pasan, y yo sigo caminando, con hambre, con sed, con ansias, de saber como carajos llegué a este desierto, donde estoy? por qué estoy aquí?
Despierta...
sábado, 29 de noviembre de 2008
domingo, 16 de noviembre de 2008
Ejercicio 02
"sigue el juego y enamorate sin remedio"
Hay pocas frases que me hacen pensar tanto, y menos si es una frase que yo mismo he formulado.
Pues, entre tanto viaje que he hecho ultimamente, me salió esa en medio de la carretera, y es que en este momento, parece tan simple, y oportuno para agarrarla como consejo.
No debería ser dificil enamorarse de las cosas de la vida, de hecho, he llegado a pensar, que solo existe el amor y el odio, puesto, que en realidad, a mi, se me hace dificil, a veces, reconocer otro sentimiento más que esos dos.
La pasión, la pasión por lo que hago, es lo que quiero volver un juego. Me gusta lo que soy en este momento, pero no le tengo la pasión, esas ganas de querer serlo siempre, esas ganas de seguir cuando te dicen "para".
El tener ese amor por lo que soy, y puedo ser. Y tener ese odio por lo que fui, hice mal, y erré.
Quiero explorar nuevos mundos, dejar de depender de la ilusión para vivir en un mundo de colores, dejar de recordar buenos momentos como si fueran los últimos.
Y entender... entender que delante, siguiendo el camino, vienen cosas buenas.
Que una noche solo, con esa niña que te hace brillar. la desperdiciaste, pero puede venir otra, y si no, entonces fabrica tu las oportunidades.
Que sí tiré un merito que podía haber ganado, solo por la flojera de preocuparte, entonces, haz lo mejor que puedas en la práctica, y demuestrale al mundo que puedes merecer más de lo que tienes.
Que no hay que vivir con miedo a lo que pueda pasar, o no pasó, lo que cuenta es el presente, lo que sientas en este momento, lo que siento yo mientras escribo con este lápiz, en esta hoja vieja.
Que lo que cuenta en este momento, es tal vez, que estoy pensando en tus ojos y tu sonrisa, que tal vez, tu piel blanca, tu cabello, no sea mio, que tal vez, tu sutileza no sea más para mi, o que tal vez, ya no hay un nosotros, sino un desespero por ti.
Que lo que cuenta en este momento, es el empezar una nueva etapa en donde, no pueda volver a nunca jamás, en olvidar las estrellas, sobre todo la tercera de la derecha, y que el polvo de hadas no alcance hasta el amanecer.
Que lo que cuenta, es levantar cabeza, respirar hondo, comenzar dando 3 pasos, y empezar a correr lo más rápido posible, de frente, de frente hacia lo que te viene.
Nunca le des la espalda al futuro.
Hay pocas frases que me hacen pensar tanto, y menos si es una frase que yo mismo he formulado.
Pues, entre tanto viaje que he hecho ultimamente, me salió esa en medio de la carretera, y es que en este momento, parece tan simple, y oportuno para agarrarla como consejo.
No debería ser dificil enamorarse de las cosas de la vida, de hecho, he llegado a pensar, que solo existe el amor y el odio, puesto, que en realidad, a mi, se me hace dificil, a veces, reconocer otro sentimiento más que esos dos.
La pasión, la pasión por lo que hago, es lo que quiero volver un juego. Me gusta lo que soy en este momento, pero no le tengo la pasión, esas ganas de querer serlo siempre, esas ganas de seguir cuando te dicen "para".
El tener ese amor por lo que soy, y puedo ser. Y tener ese odio por lo que fui, hice mal, y erré.
Quiero explorar nuevos mundos, dejar de depender de la ilusión para vivir en un mundo de colores, dejar de recordar buenos momentos como si fueran los últimos.
Y entender... entender que delante, siguiendo el camino, vienen cosas buenas.
Que una noche solo, con esa niña que te hace brillar. la desperdiciaste, pero puede venir otra, y si no, entonces fabrica tu las oportunidades.
Que sí tiré un merito que podía haber ganado, solo por la flojera de preocuparte, entonces, haz lo mejor que puedas en la práctica, y demuestrale al mundo que puedes merecer más de lo que tienes.
Que no hay que vivir con miedo a lo que pueda pasar, o no pasó, lo que cuenta es el presente, lo que sientas en este momento, lo que siento yo mientras escribo con este lápiz, en esta hoja vieja.
Que lo que cuenta en este momento, es tal vez, que estoy pensando en tus ojos y tu sonrisa, que tal vez, tu piel blanca, tu cabello, no sea mio, que tal vez, tu sutileza no sea más para mi, o que tal vez, ya no hay un nosotros, sino un desespero por ti.
Que lo que cuenta en este momento, es el empezar una nueva etapa en donde, no pueda volver a nunca jamás, en olvidar las estrellas, sobre todo la tercera de la derecha, y que el polvo de hadas no alcance hasta el amanecer.
Que lo que cuenta, es levantar cabeza, respirar hondo, comenzar dando 3 pasos, y empezar a correr lo más rápido posible, de frente, de frente hacia lo que te viene.
Nunca le des la espalda al futuro.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Un sueño.
Sentado en esta silla tan incómoda, no dejo de acomodar mi cuerpo para encontrar una posición que no moleste tanto. De hecho, creo que he intentado tal vez ya todas las posiciones posibles en esta silla, el problema no es la silla, o mi posición, el problema viene de más adentro.
Es que lo que siento es asfixia, siento como si me faltara aire, y tal vez, el desespero de respirar, es lo que confundo con una silla incómoda.
Y si pienso un poco más, si intento descubrir de donde viene esa asfixia, no me lleva tanto tiempo descubrirlo. Mi corazón, no está latiendo. Siempre he vivido de la fantasía, de la ilusión.
Mi corazón late siempre que hay una meta, siempre que hay un sueño, siempre que hay un hacer, tengo tiempo que no establezco nada de eso, mi vida, ahora es lo que llaman monótona, y no veo que puedo mejorar, o con quien puedo soñar, en que puedo ilusionar.
Ya son muchas personas con las que no puedo contar, las que no puedo mirar, ni hacer que me miren, y decidí dejarlo así, estoy convencido que algunas personas, simplemente, merecen estar solos por el resto de su vida, somos muy aburridos, o demasiado diferentes a los demás (por diferentes me refiero a superiores).
Quisiera que aquí sentado, pasara alguien que me devolviera mi vida como era… y mira, mira pasase tú, pasaste tú! Vamos que te conozco de hace tiempo atrás, pero nunca te había visto así, tan bonita, tan suave, tan alegre, tan perfecta.
Y la verdad, hasta me lo creí por un tiempo, que tú me ibas a devolver la vida, el color, que ibas a hacer que el mundo dejara de estar pintado de negro. Pero… pero… aceptémoslo, tu tal vez me llenes a mí, tal vez yo te vea perfecta, pero yo soy menos que un conocido para ti, un conocido que juega contigo.
Es que lo que siento es asfixia, siento como si me faltara aire, y tal vez, el desespero de respirar, es lo que confundo con una silla incómoda.
Y si pienso un poco más, si intento descubrir de donde viene esa asfixia, no me lleva tanto tiempo descubrirlo. Mi corazón, no está latiendo. Siempre he vivido de la fantasía, de la ilusión.
Mi corazón late siempre que hay una meta, siempre que hay un sueño, siempre que hay un hacer, tengo tiempo que no establezco nada de eso, mi vida, ahora es lo que llaman monótona, y no veo que puedo mejorar, o con quien puedo soñar, en que puedo ilusionar.
Ya son muchas personas con las que no puedo contar, las que no puedo mirar, ni hacer que me miren, y decidí dejarlo así, estoy convencido que algunas personas, simplemente, merecen estar solos por el resto de su vida, somos muy aburridos, o demasiado diferentes a los demás (por diferentes me refiero a superiores).
Quisiera que aquí sentado, pasara alguien que me devolviera mi vida como era… y mira, mira pasase tú, pasaste tú! Vamos que te conozco de hace tiempo atrás, pero nunca te había visto así, tan bonita, tan suave, tan alegre, tan perfecta.
Y la verdad, hasta me lo creí por un tiempo, que tú me ibas a devolver la vida, el color, que ibas a hacer que el mundo dejara de estar pintado de negro. Pero… pero… aceptémoslo, tu tal vez me llenes a mí, tal vez yo te vea perfecta, pero yo soy menos que un conocido para ti, un conocido que juega contigo.
Castillo azul.
Acostado en mi cama, preguntándome porque parece que todos los satélites me observan a mí. Siempre creí que estaba hecho para cosas grandes, la verdad, estoy equivocado.
Son las cosas pequeñas las que importan, son las cosas que menos te interesan, las que más deben interesarte. Estoy en una etapa de autoflagelación, y un estado auto inducido de tragedia mental.
No puedo creer que esto me pase a mí. No puedo creer que nunca haya aprendido las cosas básicas de la vida, sin ellas no sé cómo he sobrevivido a esta selva.
Por qué esta ciudad se siente tan extraña? Por qué esas luces que veo a la distancia parece que se burlan de mi? Sí hay alguien allá arriba, ruego que me lance un cable, porque estoy a punto de ahogarme entre ansias, desesperación y desilusión.
Es la última vez que finjo una sonrisa para el mundo, es la última vez que dejaré que alguien llegue a importarme.
Aún cuando puedo ser lo que ella me pida, aún cuando puedo cambiar hasta el color del cielo para cumplir sus caprichos, decido no hacerlo, decido dejarla, decido abandonar esa creencia de que en la vida existe algo llamado amor.
Lo desesperante de la situación, es que mientras caminas por la calle, y te estás sintiendo tan trágico, tan pobre, tan desesperado, y a la vez como si no valieras nada. Cuando al fin levantas la vista, te das cuenta que todos están sonriendo menos tú, que eres la única persona que se muere por dentro.
Y aún sabiendo que nunca fuiste como los demás, que estás hecho para algo grande, o al menos, vas a desempeñar un papel en algo significativamente grave, te sientes como si el mundo se riera de tus fracasos, como si cuando alguien te ve dijera “ahí va el que apuró las cosas, y nunca obtuvo nada” quisiera que la gente me conociera por las cosas que hago bien, no solo por mis fracasos.
Yo tenía el sueño de cambiar el mundo, de pintarlo de colores, y tener un castillo azul solo para la niña que me aceptara como soy. Y tengo el castillo azul, tengo mi armadura brillante, mi corcel blanco como la nieve, pero esa niña, esa niña no existe.
Son las cosas pequeñas las que importan, son las cosas que menos te interesan, las que más deben interesarte. Estoy en una etapa de autoflagelación, y un estado auto inducido de tragedia mental.
No puedo creer que esto me pase a mí. No puedo creer que nunca haya aprendido las cosas básicas de la vida, sin ellas no sé cómo he sobrevivido a esta selva.
Por qué esta ciudad se siente tan extraña? Por qué esas luces que veo a la distancia parece que se burlan de mi? Sí hay alguien allá arriba, ruego que me lance un cable, porque estoy a punto de ahogarme entre ansias, desesperación y desilusión.
Es la última vez que finjo una sonrisa para el mundo, es la última vez que dejaré que alguien llegue a importarme.
Aún cuando puedo ser lo que ella me pida, aún cuando puedo cambiar hasta el color del cielo para cumplir sus caprichos, decido no hacerlo, decido dejarla, decido abandonar esa creencia de que en la vida existe algo llamado amor.
Lo desesperante de la situación, es que mientras caminas por la calle, y te estás sintiendo tan trágico, tan pobre, tan desesperado, y a la vez como si no valieras nada. Cuando al fin levantas la vista, te das cuenta que todos están sonriendo menos tú, que eres la única persona que se muere por dentro.
Y aún sabiendo que nunca fuiste como los demás, que estás hecho para algo grande, o al menos, vas a desempeñar un papel en algo significativamente grave, te sientes como si el mundo se riera de tus fracasos, como si cuando alguien te ve dijera “ahí va el que apuró las cosas, y nunca obtuvo nada” quisiera que la gente me conociera por las cosas que hago bien, no solo por mis fracasos.
Yo tenía el sueño de cambiar el mundo, de pintarlo de colores, y tener un castillo azul solo para la niña que me aceptara como soy. Y tengo el castillo azul, tengo mi armadura brillante, mi corcel blanco como la nieve, pero esa niña, esa niña no existe.
sábado, 18 de octubre de 2008
Síntomas de extravío
Estoy seguro de que he visto esa mirada alguna otra vez, estoy seguro de que alguna vez sostuve tu mano contra mi pecho, y que mi aliento te prometió las estrellas.
Dime cuantas veces él te puede mentir? Cuantas veces el cruzará la línea? Cuantas veces el te tiene que decepcionar, desengañar, y jugar contigo para que tu veas que estoy aquí.
Y es que estoy seguro de que he caminado por aquí antes, este pasillo angosto, con sus paredes de color blanco.
Aún tengo fe en que algún día crecerás, madurarás, y te darás cuenta que tal vez el único que se quita la máscara ante ti, soy yo, ese día, tal vez, decidirás dejar de llorar, dejar de contar lágrimas, y decidirás irte bien lejos de él.
Una parte de mi me dice que tengo que crecer, cambiar un poco, pero yo voy a seguir caminando este pasillo, sin cambiar mucho, estoy esperando que te des cuenta lo mucho que me necesitas.
A medida que camino, y pasa el tiempo, veo como todos a mí alrededor cambian, como me tratan diferente y me llaman iluso, me llaman soñador, me llaman loco, pero la verdad es que no los necesito, solo quiero seguir caminando por este pasillo.
Estoy seguro de que he entrado a este cuarto antes, de que he pisado aquí hace tiempo, que estuve tendido en el suelo en aquel rincón, qué tu me abrazaste alguna vez, de que sostuve tu mano con gentileza, y te acaricié la cara con cariño.
No dejo de preguntarme porque esa actitud conmigo, cuando yo no he hecho nada, por qué me atacas cuando yo solamente quiero hacerte bien.
Las noches se hacen largas, y la espera continua, la lluvia cae y yo sigo con frío, el sol no sale, no lo hará en un buen tiempo, de aquí en adelante todo será gris. Es el clima, no hay más que hacer.
Tal vez tus razones o sentimientos hacia mí, cambien con las estaciones, pero yo no puedo ser así, mis sueños siempre están destinados a quedarse cortos, a nunca realizarse.
Y no sé, si siquiera piensas en esto, pero podrías tomar un poco de mi filosofía, nunca te enamorarás si no sufres desengaños primero. Vamos toma tu corazón y entrégamelo, te voy a enseñar lo que se siente ser correspondida.
Por favor créeme a mí, cree en todo lo que te digo, o te tenga que decir, por favor, vuelve a mirarme como antes, a considerarme como antes.
Que a veces lo más rápido se convierte en lento, y lo dejamos morir, no dejes morir esta lentitud, no dejes morir este cariño, este sentimiento que me hace tanto bien.
Lo único que demuestras es que estás perdida, y mi garganta arde, de tanto gritar, de intentar llamar tu atención.
Dime cuantas veces él te puede mentir? Cuantas veces el cruzará la línea? Cuantas veces el te tiene que decepcionar, desengañar, y jugar contigo para que tu veas que estoy aquí.
Y es que estoy seguro de que he caminado por aquí antes, este pasillo angosto, con sus paredes de color blanco.
Aún tengo fe en que algún día crecerás, madurarás, y te darás cuenta que tal vez el único que se quita la máscara ante ti, soy yo, ese día, tal vez, decidirás dejar de llorar, dejar de contar lágrimas, y decidirás irte bien lejos de él.
Una parte de mi me dice que tengo que crecer, cambiar un poco, pero yo voy a seguir caminando este pasillo, sin cambiar mucho, estoy esperando que te des cuenta lo mucho que me necesitas.
A medida que camino, y pasa el tiempo, veo como todos a mí alrededor cambian, como me tratan diferente y me llaman iluso, me llaman soñador, me llaman loco, pero la verdad es que no los necesito, solo quiero seguir caminando por este pasillo.
Estoy seguro de que he entrado a este cuarto antes, de que he pisado aquí hace tiempo, que estuve tendido en el suelo en aquel rincón, qué tu me abrazaste alguna vez, de que sostuve tu mano con gentileza, y te acaricié la cara con cariño.
No dejo de preguntarme porque esa actitud conmigo, cuando yo no he hecho nada, por qué me atacas cuando yo solamente quiero hacerte bien.
Las noches se hacen largas, y la espera continua, la lluvia cae y yo sigo con frío, el sol no sale, no lo hará en un buen tiempo, de aquí en adelante todo será gris. Es el clima, no hay más que hacer.
Tal vez tus razones o sentimientos hacia mí, cambien con las estaciones, pero yo no puedo ser así, mis sueños siempre están destinados a quedarse cortos, a nunca realizarse.
Y no sé, si siquiera piensas en esto, pero podrías tomar un poco de mi filosofía, nunca te enamorarás si no sufres desengaños primero. Vamos toma tu corazón y entrégamelo, te voy a enseñar lo que se siente ser correspondida.
Por favor créeme a mí, cree en todo lo que te digo, o te tenga que decir, por favor, vuelve a mirarme como antes, a considerarme como antes.
Que a veces lo más rápido se convierte en lento, y lo dejamos morir, no dejes morir esta lentitud, no dejes morir este cariño, este sentimiento que me hace tanto bien.
Lo único que demuestras es que estás perdida, y mi garganta arde, de tanto gritar, de intentar llamar tu atención.
martes, 14 de octubre de 2008
Existir...
alguien alguna vez les dijo que estaban aquí por una razón? seguramente alguien se los dijo y se sintieron reconfortados. Pues dejenme bajarlos un poquito de esa nube.
Aquí no existen razones, no hay una razón maravillosa para vivir, no hay una razón hermosa para amar, mucho menos hay una razón lo suficientemente lógica como para que tu te quedes aquí intentando sentirte bien.
La única razón que tienes para vivir eres tú, la única razón que tenemos para amar, somos nosotros, y es que muchas personas pasan buscando en su vida esa media naranja, o alma gémela. la verdad es que la naranja nunca la partieron, y las almas son únicas, tu solo puedes quererte a ti mismo, y sentirte bien contigo mismo.
La vida es bella, pero nadie dijo que fuera fácil, y es cierto, cada vez que despiertas, cada vez que sonries, que estás con un amigo ene l carro riendote como un idiota de cualquier estupides, esos momentos valen la pena vivirlos, hace de la vida un poquito más colorida.
Pero todos afrontamos demasiadas cosas malas en el interín de esos colores. Muertes, decepciones, tristezas, malas noticias, sueños rotos.
Tal vez sea solo yo, o bueno, la gente no suele expresar las mismas cosas con la frecuencia que yo, pero he sobrellevado muertes de personas cercanas, me he decepcionado de TODOS mis amigos y familiares más de una vez, tristezas hay muchas que contar, malas noticias, pues, todos los días aunque sea una y sueños rotos...
Sueños rotos hay demasiados, siempre me he caracterizado por ser un soñador, un enamorado de la esperanza, una persona que no importa que, siempre cree que si hace uso de su voluntad triunfará. un poquito alejadod e la realidad, pero es como me gusta ser.
La verdad es que sí, la voluntad te puede dar un 90% de la batalla, pero el otro diéz son factores externos, y si no completas el 100% pues no tienes nada.
Suelo reconfortarme con frases como "al menos fuí feliz esta noche" o "no me importa me hiciste sonreir en este momento" pero, al menos en mi caso, esa clase de situaciones no son más que un engaño, una advertencia de lo que viene, siempre termino sintiendome mal.
No es que me arrepienta, porque poco lo hago, o intento hacerlo poco, porque odio las palabras "si hubiera" pero a veces recuerdo ciertas situaciones en las que me sentía cómodo, o al menos me despertaba con ganas de despertar, o llegar a algún lugar con ganas de reirme y disfrutar el momento, pero es que siempre termina mal.
Y eso me hace pensar en el destino, o bueno, esas relaciones causales que nos desencadenan en lo que somos, lo escribo así, porque de verdad ya ni sé si el destino pueda existir, pero bueno, todos esos factores que nos llevan a la situación en que actualmente estamos, yo tecleando estas palabras intentando, no sé, aliviar un poco este remolino de pensamientos en mi cabeza, y tú, quién quiera que seas, leyendo, tal vez diciendo que es lo más ladilla que has leido en toda tu vida, o que te identificas conmigo. Qué hubiese pasado si no hubiese ido a tal lugar? o hecho tal cosa? o qué tal si me hubiesen asignado tal profesor para tal materia? estaría aquí? o en otro lugar? me sentiría bien o peor? son esa clase d epreguntas qu eme hacen dudar de mi mismo, de mi pasado, de mis acciones, d lo que soy ahora.
Y en sí, no es mi culpa, alguien alguna vez me enseñó que parte de la vida es tomar decisiones y nunca mirar atrás, pero es que es difícil, asumir muchas veces las consecuencias de esas decisiones se vuelve insoportable.
Y es que tengamos algo claro, nadie nos ha enseñado a vivir, todos estamos haciendo esto por primera vez, y no sabemos nada, pero porque tenemos que querer ser infelices? aún cuento tengas todo a la mano, siempre querras lo inalcanzable, y nunca estarás conforme con tu vida.
No importa lo que de verdad hagas, lo que seas, como seas, como lo hagas, no importa siquiera de verdad tienes o no potencial, lo único real en el existir, es que nunca entenderás porque existir.
Aquí no existen razones, no hay una razón maravillosa para vivir, no hay una razón hermosa para amar, mucho menos hay una razón lo suficientemente lógica como para que tu te quedes aquí intentando sentirte bien.
La única razón que tienes para vivir eres tú, la única razón que tenemos para amar, somos nosotros, y es que muchas personas pasan buscando en su vida esa media naranja, o alma gémela. la verdad es que la naranja nunca la partieron, y las almas son únicas, tu solo puedes quererte a ti mismo, y sentirte bien contigo mismo.
La vida es bella, pero nadie dijo que fuera fácil, y es cierto, cada vez que despiertas, cada vez que sonries, que estás con un amigo ene l carro riendote como un idiota de cualquier estupides, esos momentos valen la pena vivirlos, hace de la vida un poquito más colorida.
Pero todos afrontamos demasiadas cosas malas en el interín de esos colores. Muertes, decepciones, tristezas, malas noticias, sueños rotos.
Tal vez sea solo yo, o bueno, la gente no suele expresar las mismas cosas con la frecuencia que yo, pero he sobrellevado muertes de personas cercanas, me he decepcionado de TODOS mis amigos y familiares más de una vez, tristezas hay muchas que contar, malas noticias, pues, todos los días aunque sea una y sueños rotos...
Sueños rotos hay demasiados, siempre me he caracterizado por ser un soñador, un enamorado de la esperanza, una persona que no importa que, siempre cree que si hace uso de su voluntad triunfará. un poquito alejadod e la realidad, pero es como me gusta ser.
La verdad es que sí, la voluntad te puede dar un 90% de la batalla, pero el otro diéz son factores externos, y si no completas el 100% pues no tienes nada.
Suelo reconfortarme con frases como "al menos fuí feliz esta noche" o "no me importa me hiciste sonreir en este momento" pero, al menos en mi caso, esa clase de situaciones no son más que un engaño, una advertencia de lo que viene, siempre termino sintiendome mal.
No es que me arrepienta, porque poco lo hago, o intento hacerlo poco, porque odio las palabras "si hubiera" pero a veces recuerdo ciertas situaciones en las que me sentía cómodo, o al menos me despertaba con ganas de despertar, o llegar a algún lugar con ganas de reirme y disfrutar el momento, pero es que siempre termina mal.
Y eso me hace pensar en el destino, o bueno, esas relaciones causales que nos desencadenan en lo que somos, lo escribo así, porque de verdad ya ni sé si el destino pueda existir, pero bueno, todos esos factores que nos llevan a la situación en que actualmente estamos, yo tecleando estas palabras intentando, no sé, aliviar un poco este remolino de pensamientos en mi cabeza, y tú, quién quiera que seas, leyendo, tal vez diciendo que es lo más ladilla que has leido en toda tu vida, o que te identificas conmigo. Qué hubiese pasado si no hubiese ido a tal lugar? o hecho tal cosa? o qué tal si me hubiesen asignado tal profesor para tal materia? estaría aquí? o en otro lugar? me sentiría bien o peor? son esa clase d epreguntas qu eme hacen dudar de mi mismo, de mi pasado, de mis acciones, d lo que soy ahora.
Y en sí, no es mi culpa, alguien alguna vez me enseñó que parte de la vida es tomar decisiones y nunca mirar atrás, pero es que es difícil, asumir muchas veces las consecuencias de esas decisiones se vuelve insoportable.
Y es que tengamos algo claro, nadie nos ha enseñado a vivir, todos estamos haciendo esto por primera vez, y no sabemos nada, pero porque tenemos que querer ser infelices? aún cuento tengas todo a la mano, siempre querras lo inalcanzable, y nunca estarás conforme con tu vida.
No importa lo que de verdad hagas, lo que seas, como seas, como lo hagas, no importa siquiera de verdad tienes o no potencial, lo único real en el existir, es que nunca entenderás porque existir.
sábado, 11 de octubre de 2008
RENUNCIO!
Un día despertarás y te darás cuenta de que desperdiciaste tu vida.
Y es que hubo un momento que pensé que era mía, tal vez estaba equivocado. Tal vez tu no eres la indicada.
Y en serio, quiero que me digas, que voy a caer de nuevo, que de verdad no eres la que busco. Me explico
Las cicatrices no son más que piel nueva, piel que se pone más dura para evistar futuros daños, ahora simplemente digamos que a mi corazón no le cabe una cicatríz más.
Me gusta pensar que hay alguien más ahí afuera, que se sienta como yo, y que le haya jurado amor eterno a alguien, tirado en el suelo de su cuarto, así me siento vivo, creyendo que existe el amor.
Vivir significa tener esperanzas, esperanzas en que alguien nos va a salvar o nos va a enseñar a ser felices, pero cuando los Dioses se olvidan de los hombres, a quien podemos rezar?
Que me da risa toda la situación, me dan risa tus maneras de evitar lo que crees que pasará. aquí no hay nada que ver o esperar, estamos congelados, y así nos quedaremos.
No quiero desperdiciar mi vida en ti, no quiero saber que quieres lo que alguna vez te ofrecí, porque, ya el tiempo pasó, y el tiempo se lleva las palabras y las guarda en la gaveta del olvido.
Y aunque, me sienta como que cada vez que estoy más cerca de lograr lo que tanto ansio, siempre termino más lejos, no voy a desperdiciar mi vida buscando algo que nunca llegará.
He tenido suficiente paciencia, he caminado lo más que puedo, y ya, mis pies empiezan a sangrar, es hora de que pare de intentar, y alguien más me lleve hasta la meta, si es que hay una.
Y es que hubo un momento que pensé que era mía, tal vez estaba equivocado. Tal vez tu no eres la indicada.
Y en serio, quiero que me digas, que voy a caer de nuevo, que de verdad no eres la que busco. Me explico
Las cicatrices no son más que piel nueva, piel que se pone más dura para evistar futuros daños, ahora simplemente digamos que a mi corazón no le cabe una cicatríz más.
Me gusta pensar que hay alguien más ahí afuera, que se sienta como yo, y que le haya jurado amor eterno a alguien, tirado en el suelo de su cuarto, así me siento vivo, creyendo que existe el amor.
Vivir significa tener esperanzas, esperanzas en que alguien nos va a salvar o nos va a enseñar a ser felices, pero cuando los Dioses se olvidan de los hombres, a quien podemos rezar?
Que me da risa toda la situación, me dan risa tus maneras de evitar lo que crees que pasará. aquí no hay nada que ver o esperar, estamos congelados, y así nos quedaremos.
No quiero desperdiciar mi vida en ti, no quiero saber que quieres lo que alguna vez te ofrecí, porque, ya el tiempo pasó, y el tiempo se lleva las palabras y las guarda en la gaveta del olvido.
Y aunque, me sienta como que cada vez que estoy más cerca de lograr lo que tanto ansio, siempre termino más lejos, no voy a desperdiciar mi vida buscando algo que nunca llegará.
He tenido suficiente paciencia, he caminado lo más que puedo, y ya, mis pies empiezan a sangrar, es hora de que pare de intentar, y alguien más me lleve hasta la meta, si es que hay una.
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